El Plano de Torriani: una mirada a La Laguna del siglo XVI

A finales del siglo XVI, el ingeniero italiano Leonardo Torriani dibujó el plano más antiguo que se conserva de San Cristóbal de La Laguna. Esta representación permite contemplar la ciudad tal como era hace más de cuatro siglos y comprobar que buena parte de la estructura de su centro histórico ha permanecido hasta nuestros días.

Leonardo Torriani y la primera imagen de La Laguna

Leonardo Torriani llegó a Canarias por encargo del rey Felipe II para estudiar las defensas del archipiélago. Durante su estancia realizó la obra «Descripción e historia del reino de las Islas Canarias», elaborada entre 1588 y 1592, en la que reunió mapas, planos urbanos, perfiles costeros y numerosas observaciones sobre el territorio y sus habitantes.

Entre estos documentos se encuentra el primer plano cartográfico conocido de La Laguna, tradicionalmente fechado en torno a 1588. Su dibujo ofrece una valiosa vista de pájaro de la ciudad y permite reconocer una trama urbana que, en sus elementos esenciales, continúa definiendo el casco histórico.

Dos formas de construir una ciudad

El plano refleja con claridad los dos núcleos que dieron origen a La Laguna. La Villa de Arriba, desarrollada alrededor de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, corresponde al primer asentamiento y presenta una organización más irregular, surgida sin una planificación urbana previa.

La Villa de Abajo se extendió posteriormente hacia la plaza del Adelantado. En esta nueva zona se adoptó un trazado más ordenado, formado por calles rectas y manzanas distribuidas siguiendo una estructura regular. Entre sus principales vías se reconocen las actuales calles Herradores, Obispo Rey Redondo y San Agustín, conectadas transversalmente por otras calles como Nava y Grimón.

El traslado de la residencia de Alonso Fernández de Lugo desde el primer asentamiento hasta la Villa de Abajo favoreció el desarrollo de este nuevo centro urbano. Alrededor de la plaza del Adelantado fueron levantándose edificios vinculados al gobierno, la religión y las principales familias de la ciudad.

Una ciudad sin murallas

La Laguna fue concebida como una ciudad abierta y sin fortificaciones. Su ubicación en una planicie interior, alejada de la costa, y la consolidación de la conquista hicieron posible un modelo urbano diferente al de otras ciudades defensivas de la época.

Así fue tomando forma una ciudad-territorio en la que las calles, las plazas y los edificios se relacionaban con el paisaje circundante. Este planteamiento convirtió a La Laguna en el primer ejemplo de ciudad colonial española no fortificada y en un precedente de los modelos urbanos que posteriormente se desarrollarían en América.

El Plano de Torriani

Un trazado que permanece

Aunque muchos edificios representados por Torriani han desaparecido, han sido reformados o sustituidos por construcciones posteriores, el esqueleto de la ciudad continúa siendo reconocible. Las principales calles, plazas y manzanas del centro histórico mantienen en gran medida la disposición que aparece en el plano.

El documento permite observar cómo la ciudad fue creciendo desde el núcleo fundacional de la Villa de Arriba hasta la trama planificada de la Villa de Abajo. También ayuda a comprender por qué el trazado urbano de La Laguna constituye uno de los principales valores que justificaron su declaración como Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Más que una antigua representación cartográfica, el Plano de Torriani es una ventana abierta a los orígenes de La Laguna. Al compararlo con la ciudad actual, es posible recorrer con la mirada las mismas calles que han articulado su vida durante más de cuatro siglos.

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