La Casa de la Alhóndiga se encuentra en la calle Obispo Rey Redondo, junto a la Casa del Corregidor y el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna. Su historia permite conocer cómo se organizaban el abastecimiento y determinadas actividades económicas de Tenerife durante el Antiguo Régimen.
Las alhóndigas funcionaban como almacenes públicos de cereales. Desde ellas se prestaba trigo a los vecinos con menos recursos, se vendía pan a precios reducidos durante los periodos de escasez y se proporcionaban semillas a los agricultores. El edificio también acogía los excedentes de las cosechas y diversas dependencias administrativas del antiguo Cabildo de Tenerife.
La construcción se realizó entre 1705 y 1709, como recuerda la inscripción conservada sobre su portada, en la que se menciona el reinado de Felipe V.
A lo largo de su historia tuvo numerosos usos. En 1809, durante la Guerra de la Independencia, fue utilizada como cárcel. Posteriormente albergó un juzgado, dependencias militares y una posada. Durante el siglo XX sirvió como alojamiento de la Guardia Civil, cuartel de una compañía de ametralladoras, hospital provisional durante la epidemia de gripe de 1918, escuela y sede judicial.
Su fachada fue reformada en estilo neoclásico a mediados del siglo XIX. El proyecto fue encargado al arquitecto Manuel de Oraá y Arocha con la intención, finalmente no ejecutada, de transformar el inmueble en teatro. El frente está rematado por una gran cornisa de piedra y un frontón triangular que oculta la cubierta tradicional.
Actualmente alberga dependencias municipales y no funciona como museo ni dispone de un horario turístico permanente. Su fachada puede contemplarse libremente durante un recorrido por la plaza del Adelantado y las antiguas Casas Consistoriales. Para conocer posibles actividades o accesos especiales, se recomienda consultar las visitas guiadas de Turismo de La Laguna.



