El Palacio Lercaro se encuentra en la calle San Agustín, en pleno casco histórico de San Cristóbal de La Laguna. Además de ser una de las residencias señoriales más destacadas de la ciudad, alberga actualmente la sede de Casa Lercaro del Museo de Historia y Antropología de Tenerife.
La familia Lercaro, originaria de Génova, se instaló en Tenerife atraída por las oportunidades comerciales del Atlántico. Su poder económico y social creció mediante alianzas matrimoniales con algunas de las familias más influyentes de Canarias.
La construcción del palacio comenzó a finales del siglo XVI, después del matrimonio entre Francisco Lercaro y Catalina Justiniano. El nuevo edificio ocupó el solar donde anteriormente se encontraba la vivienda del escribano público Gaspar Justiniano.
Aunque fue concebido como residencia familiar, el inmueble tuvo diferentes usos a lo largo de su historia. Funcionó como alojamiento militar, aula universitaria, escuela y espacio para distintos talleres artesanales. Tras un importante proceso de rehabilitación, abrió sus puertas como museo en diciembre de 1993.
La fachada combina muros de mampostería, cantería y un amplio alero de teja. Su portada de piedra es uno de los mejores ejemplos de arquitectura tardorrenacentista y manierista de Canarias. En ella destacan el escudo de la familia Lercaro, los frontones abiertos, las volutas y los pináculos decorativos.
Durante los trabajos de restauración se recuperaron esgrafiados inspirados en los palacios genoveses. Estos elementos muestran la influencia italiana en la arquitectura de La Laguna y recuerdan la procedencia de la familia propietaria.
Al atravesar la entrada pueden observarse restos de pinturas al temple con guirnaldas y arquitecturas fingidas. A la izquierda del zaguán se encuentra la escalera principal de piedra, apoyada sobre una bóveda y un arco de medio punto, que culmina en una elegante doble arcada de madera de inspiración italiana.
El patio central constituye uno de los espacios más atractivos de la visita. Está rodeado por siete columnas que alternan la piedra y la madera. En la planta superior sobresalen los paneles de madera tallados con motivos vegetales y las galerías tradicionales canarias.
La exposición permanente del museo ofrece un recorrido por la evolución institucional, social, económica y cultural de Tenerife entre los siglos XV y XX. La visita permite conocer al mismo tiempo la historia de la isla y el funcionamiento de una residencia perteneciente a una familia acomodada de La Laguna.
El palacio también está relacionado con la popular leyenda de Catalina Lercaro, una joven que, según la tradición, se quitó la vida al ser obligada a contraer un matrimonio que no deseaba. La historia sostiene que su fantasma permanece en la casa. Sin embargo, las investigaciones realizadas por el propio museo no han podido confirmar documentalmente este relato ni la identidad de su protagonista.
El Palacio Lercaro fue declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, mediante el Decreto 86/2008, de 29 de abril.
Información para la visita
La sede de Casa Lercaro se encuentra en la calle San Agustín, 20-22. Las salas expositivas abren de lunes a sábado, de 9:00 a 19:00 horas, y los domingos y festivos, de 10:00 a 17:00 horas. El museo dispone de audioguía gratuita para dispositivos móviles en español, inglés, francés, alemán, italiano y ruso. Se recomienda comprobar los horarios y las tarifas antes de la visita.



