El Cementerio de San Juan es uno de los espacios funerarios históricos más importantes de San Cristóbal de La Laguna. Su interés va más allá de su función original, ya que conserva una valiosa muestra de la arquitectura funeraria del siglo XIX y permite conocer los cambios sociales y sanitarios que transformaron la ciudad durante aquella época.
Su creación respondió a las disposiciones que obligaban a trasladar los enterramientos fuera de las iglesias y de los núcleos habitados. Inicialmente se valoró su construcción en un terreno próximo a la Iglesia de San Juan Bautista, pero el desnivel y las condiciones sanitarias hicieron necesario buscar otro emplazamiento. El terreno definitivo fue acondicionado y el cementerio quedó consagrado e inaugurado el 4 de julio de 1814.
El recinto presenta una planta rectangular organizada alrededor de un eje central. Desde la entrada parte un camino bordeado de cipreses que conduce hasta la capilla, situada aproximadamente en el centro. Esta construcción separa la zona más antigua, inaugurada en 1814, de la ampliación realizada después de adquirir un nuevo terreno en 1903.
A ambos lados del camino pueden contemplarse sepulturas de cantería y mármol pertenecientes principalmente al periodo romántico. Sus esculturas, inscripciones y elementos ornamentales reflejan diferentes formas de recordar a las personas fallecidas y muestran la evolución de la arquitectura funeraria de La Laguna.
Entre los conjuntos más destacados se encuentra el panteón de la familia Bretillard. También se conserva el espacio que estuvo destinado a los enterramientos de personas no católicas. Durante la Segunda República se derribó el muro que separaba este pequeño recinto del resto del cementerio.
La capilla presenta una marcada inspiración neoclásica y fue concebida a semejanza de un pequeño templo griego. Su composición sencilla, las proporciones equilibradas y la ausencia de una decoración excesiva la convierten en uno de los elementos arquitectónicos más singulares del camposanto.
El recinto está rodeado por un muro de mampostería. La entrada principal se abre entre dos robustas pilastras de piedra labrada, que anticipan el carácter sobrio y monumental del interior.
La Iglesia y el Cementerio de San Juan Bautista fueron declarados conjuntamente Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, mediante el Decreto 69/2000, de 8 de mayo.
El cementerio se encuentra en la calle Leocadio Machado. Su horario habitual de apertura es los miércoles, viernes y domingos, de 8:00 a 14:00 horas, y los sábados, de 8:00 a 17:00 horas. Al tratarse de un cementerio en funcionamiento, la visita debe realizarse con silencio, respeto y evitando interferir en ceremonias o actos privados.



